LA NEGACIÓN DE LA DIVERSIDAD, EL MAYOR ENEMIGO DEL DIALOGO Y LA COMUNICACIÓN DIGITAL.

LA NEGACIÓN DE LA DIVERSIDAD,  EL MAYOR ENEMIGO DEL DIALOGO Y LA COMUNICACIÓN DIGITAL.

En nuestros días se habla mucho de aceptación de la diversidad, pues bien en la mayoría de los casos se queda en eso hablar de ello. Hemos avanzado mucho, en cuanto a la diversidad respecto al sexo, nacionalidad, color, etnia, etc,  pero no lo suficiente y menos aún en cuanto a aceptar algo tan simple como que cada persona tiene su forma de ser, o de organizar y enfocar su vida, y no debemos intentar cambiarla a que sea una imagen nuestra. 

Hay varias opciones por un lado  hablar con ella y comunicarle qué podría corregir según tú, y escucharla que explique porque es así, o actúa así.

Por otro lado negar la diversidad,  marginar, maltratar, ignorar, aislar, subestimar, insultar, etc….

Sin ir mas lejos en el tema de familia tenemos la violencia de género, normalmente la causa es querer doblegar a una persona a que haga lo que tú quieres, a que se comporte como tú quieres, y desafortunadamente aflorando el ego posesivo del maltratador o maltratadora. Y en otros casos, sin necesidad de que haya violencia de género, también pasa en la pareja, pues muchos de los problemas que surgen es por ese interés de la parte más fuerte “ego dominante” (que a veces al exterior parece ser la más débil) de querer que la otra sea o haga lo que tú deseas.

No os preguntáis, porqué últimamente ese problema surge incluso en parejas muy jóvenes, ¿se nos está olvidando enseñar a nuestro hijos a dialogar?¿Tal vez por que no tenemos tiempo de escucharlos, o de hablar con ellos?. Se dice que es así, pero ¿qué estamos haciendo para evitarlo? Algo está fallando. Se ha regulado, y en todos los ámbitos se ensalzan los beneficios de la Mediación Familiar, pero no se le está dando una verdadera confianza como para implantarla de una forma efectiva.

En la escuela pasa igual, ya de pequeños los niños desean ver en los demás su propia imagen, los que actúan de forma diferente, los que su físico está fuera de lo que ellos creen normalizado, los que incluso sobresalen por inteligencia o al contrario, los estigmatizan y se encargan de que todos los demás así lo hagan. Y hay situaciones verdaderamente desagradables para esos inocentes que lo sufren y por supuesto para sus familias. Y esa capacidad de hacer daño no es innata, la perciben en su entorno familiar, con las críticas que escuchan, que la mayoría de las veces son destructivas, porque se tienen muchos prejuicios hacia lo que consideramos diferente, sin pensar que aunque sea distinto no tiene por que ser dañino, no tiene porque perjudicar, al contrario puede enriquecer a las personas, pues todos tenemos algo que aprender de los demás y por supuesto algo que enseñar. aceptando a los demás nos aceptamos a nosotros mismos como seres sociales, respetables, respetuosos y dialogantes.. Y eso debemos inculcarlo de padres a hijos y por supuesto en la escuela debería de haber espacios para el diálogo efectivos, no meros programas curriculares, sino contar con verdaderos especialistas en Mediación escolar, que los hay y muy buenos. El gran problema es que si los padres tampoco aceptan esa diversidad, ¿qué les pueden transmitir a los hijos?.

¿Y en el mundo laboral? las políticas sociales apoyan esa aceptación de la diversidad con beneficios a las empresas,  y la mayoría de las empresas que cumplen con esos programas se vanaglorian de ello, pero ¿verdaderamente se acepta la diversidad dentro de la empresa?, hay personas que forman parte de esa diversidad que no están conformes con esa aceptación, en unos casos porque no ven ese trato equitativo hacia todos los componentes del equipo empresarial, en otros casos porque no perciben esa aceptación integradora en la actividad, bien porque no existe un compañerismo de equipo con un fin común, o bien porque existe una gran competitividad entre los miembros integrantes con un gran temor a que se les desplace o se degrade. Aquí el fallo vuelve a ser el mismo, no hay dialogo, o no existe la confianza suficiente para la comunicación respetuosa y responsable.

En el organigrama de toda empresa pública o privada debería de incluirse un espacio para la mediación organizacional, que tendría no sólo un carácter resolutivo sino también preventivo para la aceptación de esa diversidad y resolución dialogante de conflictos.

Y todo lo anterior se acentúa aún más en el ámbito social o de convivencia en general, nos encontramos igual,  esa gran diversidad de opiniones, cultura, formas de actuar, etc, lo que una persona considera normal, puede que no sea algo normalizado para otra. Hoy en día la convivencia se hace difícil, nos ha tocado vivir en la época de la comunicación, formación e información digital que va una velocidad vertiginosa, ¡y ello es maravilloso! pero ¿estamos verdaderamente todos preparados para ello? ¿sabemos comunicarnos verdaderamente en las redes? Publicamos en las redes nuestra vida personal, profesional, familiar, las críticas a los demás desde edades cada vez mas tempranas  y la mayoría no acepta la diversidad.

Esa no aceptación de la diversidad que no queremos reconocer esta dessocializando a la humanidad, la diversidad no es sólo sexo, cultura, color,  etnia, etc, es además opinión,  formas de actuar y hay que enseñar respeto, dialogo, comunicación y aceptación de lo distinto de forma natural, respetuosa y responsable, el mundo es de todos y para todos independientemente de cómo o de quién seas o a quien o qué creas.

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